Hoy es 9 de Marzo del 2020. Hoy mis alarmas no sonaron porque apagué mi
teléfono, hoy no me desperté como cada lunes a las 645 am para llevar al crío
al Colegio. Hoy mis ojos se abrieron cuando escuché el ruidito de mi roomie
tomando agua en la cocineta y entonces, recordé al ver que eran las 845 am, que mi hora natural de
despertar es esta.
Hay un silencio extraño alrededor. Los pájaros cantan y hay movimiento de
la naturaleza como siempre; sin embargo, no hay un barullo sordo en el
ambiente.
Estoy incomunicada. No sé del mundo. Pero no dejo de preguntarme: ¿En
verdad hemos parado 30 millones de Mujeres? ¿Lo hemos logrado? Quisiera que ya
fuera mañana y que las cifras fueran espectaculares. Quisiera que, así como
ayer las mujeres tomamos las calles y avenidas de nuestros municipios,
delegaciones y centros y dejamos ver la ola morada por todo México; hoy nuestra
ausencia y mutismo llenara nuestro país de Consciencia.
Somos dos mujeres en este hogar, yo soy la Madre y Cabeza de Familia. Y
hoy, El Padre de mis hijos que vive en otro lugar; ha tenido que ir a su
oficina por su lap top y venir a mi casa a cuidar de sus hijos y hacer home
office porque hoy, yo estoy unida con el corazón y mi energía a todas mis
hermanas mujeres que hemos decidido parar. ¿Cuál será su experiencia?
Antier que le pregunté “¿Qué vas a hacer el lunes con tus hijos?” La
Sorpresa en su rostro se hizo presente y con su sonrisita nerviosa me dijo “Yo
tengo que ir a trabajar” Y le dije, “Por eso, pero ¿qué vas a hacer con tus
hijos? Porque yo el lunes voy a estar muerta” Había confusión en su rostro y se
reía pensando que le estaba haciendo una broma. Cuando se dio cuenta que mi
roomie y yo hablábamos en serio, entonces me dijo “Me hubieras avisado para
traerme mi laptop del trabajo” y entonces le contesté: Si yo realmente muriera,
no te podría avisar y entonces, tendrías que resolver en el momento. Te vuelvo
a preguntar: ¿Qué vas a hacer con tus hijos el lunes?” Hasta que le dije esas
palabras la luz de la iluminación hizo presencia en su interior y entonces nos
dijo: “Es que yo no lo había visto así” Y la roomie y yo le dijimos “Es que
NADIE lo ha visto así. NO HAN ENTENDIDO. Corrieron a darnos “permiso” para
verse cool y en realidad, la idea es: SI nos siguen matando como hasta ahora,
va a llegar un momento en el que vamos a desaparecer y entonces ¿qué van a
hacer los hombres y las escuelas y las empresas sin nosotras?”
Pero fue justo en ese preciso momento que lo entendió. Cuando comprendió
que ni la roomie ni yo cuidaríamos a los niños; que no me levantaría a las 645
am a llevar a mi hijo al colegio; que no cambiaría los pañales de mi hijo
discapacitado; que no iba a cocinar, que no iba a lavar, que no iba a estar en
la casa para nadie. Que iba a estar como una presencia etérea alrededor de
ellos, pero que sería como un fantasma que no escucharía sus necesidades, ni
berrinches, ni reclamos. Fue cuando se dio cuenta que tenía que ir a trabajar y
al mismo tiempo cuidar de sus hijos cuando le “Cayó el veinte” de que tenía que
hacer algo que no estaba ni en su esquema, ni en sus planes, ni en su realidad.
Y entonces dijo: “A ver cuántos hombres llegan al trabajo con sus hijos”
Yo no sé si eso esté sucediendo. No sé si todas las abuelitas pararon
realmente sus actividades y por tanto le dijeron a sus hijos que no les
cuidaban a los niños; no sé si todas las madres que nos guardamos en casa
realmente no estamos cuidando a los niños; no sé si verdaderamente todas las
que hemos parado hemos entendido que nuestra misión hoy es simular que morimos
y que por tanto, es imposible atender hijos, alimentarlos y ver sus necesidades
aun estando con ellos a lado.
Antier en el concierto de Mon La Fert cuando cantaron “Canción sin Miedo”
las lágrimas se apoderaron de mis ojos. Ayer viendo las imágenes de la marcha,
me di cuenta de cómo nuestro Gobierno nos tiene tanto miedo que la consigna
para los medios nacionales fue pasar únicamente imágenes de mujeres haciendo
destrozos. Y mientras veía eso me llenaba de tristeza por ver y entender cuánto
nos quieren desprestigiar y poner unas contra otras a través de la violencia y
“el vandalismo”; pero al mismo tiempo mi corazón gritaba ¡Destrúyanlo Todo!
¡Qué no quede piedra sobre piedra hasta que nos dejen de matar!
Y pensaba en mis adentros “Si yo estuviera ahí, tal vez haría lo mismo” Y
no porque no sea Educada, Letrada, Culta, llena de Conocimientos valiosos en
Cultura General, Arte, Música, Filosofía, Psicología y todos los etcétera que
llenan mi formación como persona y como profesionista… Si no porque al mismo
tiempo, mi área de trabajo como Psicoterapeuta, me lleva a estar consciente de
las Estadísticas y las Cifras y conozco la situación de los niños y niñas en
nuestro país y el constante abuso al que son sometidos; Conozco las Cifras de
Mujeres muertas por feminicidio; de mujeres mutiladas o incapacitadas por
maltrato físico y abuso; conozco las cifras de las deprimidas, de las pobres,
de los hogares mantenidos en este país por mujeres SOLAS (56%) y de la realidad
que muestra en Porcentajes que en nuestro México, los hombres hacen lo que
quieren con las mujeres y los niños y que además, LES ESTÁ PERMITIDO.
El sistema legal los deja libres cuando matan; les da privilegios en los
divorcios; los alienta a cometer abusos, delitos y sobre todo: A violar, a
Seducir y a Enamorar jovencitas y mujeres que después dejan Embarazadas y Solas
y son las que tienen que cargar con todas las consecuencias de haberse
enamorado de un Abusador, Irresponsable, Violento y Narcisista a quien NADIE en
este país DETIENE o le EXIGE cumpla con sus RESPONSABILIDADES.
Y veía esas mujeres tirando vallas, rompiendo portones, golpeando parabuses
y teléfonos y pensaba “¡¡¡TÍRALO TODO, DESTRÚYELO!!! Tanto les duele que los
edificios estén todos cuchos y la ciudad quede “destruida”… pero no les duelen
la Fátima de 7 años, la Fátima de 11 años, la Ingrid de 25… No les duele
NINGUNA MUJER… Ni muertas de maneras tan atroces, ni vivas en situaciones de
vida insostenibles de maltrato y soledad y mucho menos las adolescentes y niñas
que son madres a los 9 porque un hombre de su familia o entorno, no se aguantó
las ganas de un orgasmo y las tomó por la fuerza y las dejó con un crío que la
sociedad las obligó a parir, pero que nadie va a mantener y por supuesto, caerá
en las garras del sistema.
Y entonces, a pesar de ver vandalismo, también vi un rayo de esperanza.
Porque comulgué con ellas a niveles profundos de Sororidad. ¿Cuántas de esas
mujeres feroces han sido violadas? ¿Cuántas han sido golpeadas? ¿Cuántas han
sido víctimas de abuso infantil? ¿Cuántas son madres solteras? ¿Cuántas viven
acoso todos los días de su vida?
Y mi salud no me permitió unirme a la marcha en cuerpo físico; pero mi alma
y mis cuerpos energéticos estuvieron ahí con TODAS: Las que Vandalizaron, las
que Cantaron; las que Gritaban Consignas; las que hicieron rituales y
performances; las que hicieron pintas en los muros; las que mentaron madres;
las que agredieron a agresores; pero también con las que abrazaron policías
mujeres que estaban ahí para detener a sus hermanas. Me volví UNA con TODAS. Hasta
con las reas que colgaron su letrero “No se olviden de Nosotras”. También con
ellas porque perder a un hijo es doloroso y más si por ello terminas en la
cárcel.
Y hoy, sentada frente a esta pantalla, escribo y escribo sin saber que está
pasando afuera. Si realmente mis hermanas han sido Sororas y entienden el
objetivo de parar sin poner de pretexto a “las vándalas” a “las que piden
aborto como anticonceptivo” a “las que no las representan”.
Por mi trabajo de psicoterapeuta, yo he tenido que expandir muchísimo mi
mundo interior. He tenido que modificar mi forma de ver el mundo y comprender,
que lo que para mí era negro, muchas veces es el mundo de otra persona y para
ella esa es la normalidad. Este año, miles de mujeres se unieron por primera
vez a la marcha, sus corazones las llevaron a hacer algo que nunca habían
hecho. Hoy yo estoy deseando que mañana empiece el primer día de nuestra nueva
vida como mujeres sororas y conscientes. Deseando que mañana los noticieros y
las redes sociales nos compartan cómo fue este día sin nosotras y que México
por fin voltée y nos diga:
“Nos hacen Falta. Las Necesitamos. Bienvenidas de
nuevo, ¡YA NO LAS DEJAREMOS MORIR!”
¡¡¡Y RETIEMBLE EN SUS CENTROS LA TIERRA, AL SORORO
RUGIR DEL AMOR!!!

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